miércoles, 6 de enero de 2016

Mi pequeño cautiverio. Yolanda Suàrez, GES2 Tarde

Querido amor:
Hoy es un día triste, mas de lo normal, hoy es mi trigésimo día aquí encerrada, todo cada vez se hace más doloroso, no sé nada de ti, ¿Qué tal están las niñas? , no sabéis cuanto os echo de menos, cada día que pasa esto se hace más pesado, tengo tanto miedo.
Se me agotan todas las fuerzas, no tengo ganas de nada, salvo de que esto acabe, que acabe este tormento, que me está volviendo loca, no tengo nada que hacer, nadie con quien hablar, estoy sola, me siento sola.
Cada mañana se abre esa pequeña compuerta y entra un hombre muy frio que cada vez que entra dice “Se está agotando el tiempo”. El miedo se apodera de mí, me estoy volviendo loca, sueño con el día que os pueda ver y abrazar.
No sé porque estoy aquí, ni siquiera sé quién es ese hombre bajito de voz aguda que viene y me dice que se está agotando el tiempo, solo sé que me metieron en un coche y ya no recuerdo más, me desperté aquí en esta pequeña habitación.
Hoy el hombre ha vuelto a entrar, ha dicho la misma frase de siempre, me ha dejado un vaso de plástico con muy poco agua, además de dos galletas, no sirve de nada llorarle ni  suplicarle que me deje irme, cada día esto va a peor.
Algún día si salgo de aquí, le llegara el karma al hombre por tanto daño causado, por tantas lágrimas que me ha hecho derramar, a mí y a los míos.
Solo me queda deciros que estoy bien dentro de lo que cabe, me mantengo arriba porque sé que estáis fuera haciendo todo lo posible para que salga, tengo tantas ganas de abrazaros, cuida de mis pequeñas, y cuídate tu amor.
Esperemos que dentro de poco no te tenga que estar escribiendo por aquí, esperemos que podamos estar todos en casa y deciros lo mucho que os quiero. Cuidaros.

¡Buenas noches, amor!

No hay comentarios:

Publicar un comentario