Querido amor:
Hoy es un día triste, mas de lo normal, hoy es mi trigésimo
día aquí encerrada, todo cada vez se hace más doloroso, no sé nada de ti, ¿Qué
tal están las niñas? , no sabéis cuanto os echo de menos, cada día que pasa
esto se hace más pesado, tengo tanto miedo.
Se me agotan todas las fuerzas, no tengo ganas de nada,
salvo de que esto acabe, que acabe este tormento, que me está volviendo loca,
no tengo nada que hacer, nadie con quien hablar, estoy sola, me siento sola.
Cada mañana se abre esa pequeña compuerta y entra un hombre
muy frio que cada vez que entra dice “Se está agotando el tiempo”. El miedo se
apodera de mí, me estoy volviendo loca, sueño con el día que os pueda ver y
abrazar.
No sé porque estoy aquí, ni siquiera sé quién es ese hombre bajito
de voz aguda que viene y me dice que se está agotando el tiempo, solo sé que me
metieron en un coche y ya no recuerdo más, me desperté aquí en esta pequeña
habitación.
Hoy el hombre ha vuelto a entrar, ha dicho la misma frase de
siempre, me ha dejado un vaso de plástico con muy poco agua, además de dos
galletas, no sirve de nada llorarle ni suplicarle que me deje irme, cada día esto va
a peor.
Algún día si salgo de aquí, le llegara el karma al hombre
por tanto daño causado, por tantas lágrimas que me ha hecho derramar, a mí y a
los míos.
Solo me queda deciros que estoy bien dentro de lo que cabe,
me mantengo arriba porque sé que estáis fuera haciendo todo lo posible para que
salga, tengo tantas ganas de abrazaros, cuida de mis pequeñas, y cuídate tu
amor.
Esperemos que dentro de poco no te tenga que estar
escribiendo por aquí, esperemos que podamos estar todos en casa y deciros lo
mucho que os quiero. Cuidaros.
¡Buenas noches, amor!
No hay comentarios:
Publicar un comentario