Diario
de Lucía.
Enero
25 de 2016. Barcelona
El
día comenzó demasiado pronto,ansiedad,
nervios...incertidumbre....demasiadas sensaciones juntas como para
poder conciliar el sueño.
Me
he levantado, preparé café y mientras lo saboreo voy repasando
minuciosamente mis recuerdos a la vez que contemplo por última vez
el amanecer desde mi ventana. Todo parece en suspenso, como si por un
instante lo que me rodea , incluso el tiempo, se hayan congelado. La
humedad en los ojos me vuelve al momento, bebo el final del café ,
me visto , cojo la lista con las compras finales y salgo.
11
am. No hay como volver a casa!!! Hoy quiero disfrutar cada
rincón de ella.
Por
suerte pude comprar todo lo que quería y principalmente pasar a
despedirme de Montserrat y Jordi, esos adorables viejitos qué tanto
me han cuidado y a los que ya echo de menos. Ellos son los únicos
que saben de mi viaje huida, aunque no quise revelarles el destino,
no por desconfianza, simplemente considere que era lo más apropiado.
Pondré
algo de música e intentaré descansar un poco.
2:00
pm. Debo avisar al hospital que
me encuentro indispuesta y no podré ir a trabajar hoy.
Sabía
que Sandra insistiría en pasar a verme, menos mal que la convencí
de que no era necesario.
Me
apena mucho no poder decirles porque sé que se van a preocupar, pero
así las libero del compromiso cuando mi ex las cuestione.
Mientras
miraba Volver al futuro, revisé
los pasajes ...Valparaíso.....cómo
será la vida allí ? Y su
gente? Y el trabajo, podré trabajar de enfermera? Demasiadas
preguntas que solo estando ahí se contestarán de a poco. Una nueva
oportunidad, así es como lo he encarado, porque más allá de lo
duro que me va resultar estar sola, confío en que no es para
siempre, qué solo es un tiempo para crecer desde dentro y dar margen
a que se calmen las aguas.
5:00
pm. Imposible que fallara,
Josep colapsando el móvil y yo temblando como siempre. Aunque hoy no
lo he contestado....ya no podrá reclamármelo....porque cuando vaya a
por mí …..yo ya estaré volando.
6:30
pm. Pronta para ir al
aeropuerto. Mientras el taxi llega, escribo las últimas líneas
desde la que fue mi guarida los últimos seis meses. Gracias
a éstas paredes pude encontrar la fuerza suficiente para emprender
un nuevo camino.
9:00
pm. Todo ha ido de muy bien. Ya
nos han dado de cenar y la pastilla que me tomé para dormir está
causando efecto. Me ha tocado ventanilla, así que no debo
preocuparme porque mi acompañante quiera moverse. Ojalá duerma la
mayor parte del vuelo, ya que el avión me da agobio.
Buen
descanso Lucía!!!!
Laura Curbelo