miércoles, 18 de noviembre de 2015

Mónica López GES II B Tarde

30 de mayo de 1990

Querido amigo:
Hoy hace exactamente un mes en cautiverio sin ni siquiera saber el por qué solo sé, que salí de casa y me secuestraron, me encuentro encerrada en esta triste realidad, un minúsculo cuarto húmedo oscuro y sombrío.

No sé cuánto más aguantaré, mis fuerzas se están agotando, pienso que me voy a volver loca, sin poder remediarlo, no me quedan lágrimas que derramar ni voz para gritar.

Dos veces se abre esta maldita puerta y aparece el, un hombre alto de complexión fuerte, qué a mí, ya te lo he dicho, pero me parece un monstruo, solo se le ve unos ojos negros que me horrorizan. 

Me deja una bandeja con comida justo para no morir, hoy le he vuelto a implorar, pero todo es en vano: ni mis lloros, ni mi suplicas le ablandan el corazón, no entiendo tanta maldad ya que tiene o ha tenido madre, quizá hermanas, en fin…. algún día pagará tanto daño causado, no sé si en esta vida o en la siguiente.

Me mantiene viva la ilusión de volver a estar con los míos, de volver a abrazarlos, de despertarme y que todo haya sido una cruel pesadilla, no sé si esto terminara algún día o moriré aquí. 

Solo sé que las horas pasan muy muy lentas y yo solo te tengo a ti, un cuaderno pequeño y un lápiz a mitad.
Ojalá cuando te vuelva a escribir lo haga desde casa, sin estas esperanzas ya no estaría con vida.
Buenas noches, fiel compañero…


No hay comentarios:

Publicar un comentario